POLÍTICA / RÍO TERCERO / Un manto de incertidumbre y preocupación envuelve al sector industrial de la ciudad tras el grave episodio ambiental registrado el pasado 16 de junio.
Mientras seis trabajadores contratistas se recuperan tras haber sido asistidos en una clínica privada, el hermetismo por parte de la Fábrica Militar —la empresa estatal apuntada como responsable del escape— se ha vuelto indiferente, alimentando el malestar tanto en el ámbito laboral como en la comunidad.
Ambas empresas involucradas en el incidente enviaron comunicados escuetos sobre el incidente ambiental laboral. ¿Por qué la empresa química estatal no se le realizan los controles rigurosos sobre su mantenimiento?