
Natalia de la Sota en Almafuerte: “Cuando la gente no está bien, el modelo económico está mal y hay que cambiarlo”
en un café.


Tito Dagorret




La postura de De Loredo presenta una dicotomía difícil de ignorar. Por un lado, busca consolidar una alianza estratégica para 2027 junto a los libertarios. Por otro lado, omite señalar cómo la caída en la actividad económica impacta directamente en nuestra región, como en comercios y negocios barriales.
En la entrevista, el dirigente en su discurso presenta una falla lógica insostenible: mientras concentra sus tintas en señalar que la baja de la coparticipación provincial es responsabilidad exclusiva del gobierno de Martín Llaryora.
En ese sentido, De Loredo mantiene un silencio cómplice frente al impacto de las políticas nacionales, mirando para otro lado cuando se le consulta sobre el recorte de fondos que emana del gobierno central.


¿Es estratégico su silencio?: Al no reclamar por la merma en la coparticipación nacional, De Loredo parece intentar proteger su acercamiento a las fuerzas libertarias, ignorando el ahogo financiero que sufren las administraciones locales.
Doble vara: Mientras intenta instalar la idea de una Río Tercero insegura para desgastar a la gestión provincial, evita abordar las responsabilidades del gobierno nacional que desfinancian a las provincias.
En conclusión, De Loredo que se prepara para 2027 muestra una cara combativa hacia la administración provincial, mientras guarda un perfil cauto frente a las decisiones nacionales que afectan la economía de los riotercerenses.

























