EDITORIAL / En la labor periodística, estamos acostumbrados a la crítica. Entendemos que nuestra función es, justamente, poner el foco donde otros prefieren la penumbra.
Sin embargo, lo vivido ayer en el Concejo Deliberante de Río Tercero trasciende la diferencia política y se convierte en un ataque inadmisible contra quienes, con mucho esfuerzo, mantenemos informada a la comunidad.